Τρίτη, 8 Μαΐου 2012

EL GENOCIDIO GRIEGO


Theofanis Malkidis

EL GENOCIDIO GRIEGO

Traducción: Daniel Cruces Perez

Los Griegos del Imperio Otomano, en el Ponto (Mar Negro), Tracia, Asia Menor, Capadocia, son una parte especialmente significativa de los griegos fuera de Grecia, la cual después de una existencia continuada en esta zona particular, fue forzada a abandonarla mediante medios violentos. La contribución indiscutible de los griegos al estatus cultural, político, financiero y social de esta área se ha superpuesto muy frecuentemente a la realidad local y se ha esparcido también a otras localidades.

El renacimiento de los Griegos del Imperio Otomano coincidió con la prosperidad demográfica de la población y el deseo general de libertad, que fue más fuerte en el dominio europeo.  Al mismo tiempo, durante el siglo 19, a pesar de que las reformas en el estado otomano sólo se implementaron parcialmente, el pueblo griego tuvo la capacidad de tomar ventaja de ellas.

El siglo 20 fue el máximo de la “primavera” de los Griegos, el Renacimiento de la vida social, financiera y educativa en el Ponto, Tracia y Jonia-Asia Menor, sin embargo la situación interna (los Jóvenes Turcos) y subordinada a ella la externa (las guerras Balcánica y Mundial) influyeron sobre su nuevo estatus. El pueblo Griego no sólo era tratado institucionalmente como ciudadanos de clase inferior, sino que su presencia era un obstáculo importante en la implementación de los planes racista-chauvinistas de los Jóvenes Turcos y los kemalistas, o seguidores de Mustafá Kemal (“Attaturk”, o “padre de los turcos”, en esta lengua). Las persecuciones que comenzaron poco después del inicio de la Primera Guerra Mundial, aumentaron durante la guerra, y continuaron hasta culminar después de 1919, cuando Mustafá Kemal adquirió el poder de-facto en el vacilante estado otomano.
Las persecuciones, que entonces se volvieron genocidio, fueron el momento más trágico en la vida del Ponto, Tracia y Jonia-Asia Menor, y 1’000’000 de Griegos, de una población Griega total de más de 2’600’000 (censo de 1914) perdieron sus vidas.
El Genocidio Griego es uno de los mayores crímenes contra la humanidad que aún permanece sin castigo, visto que una parte importante de la nación griega que habitaba en los territorios del estado otomano fue asesinada.

Los Griegos que sobrevivieron, fueron exiliados en condiciones inhumanas, con el objetivo de su exterminio total, y miles fueron convertidos al islam y permanecieron en Turquía, mientras que los que escaparon a este asesinato en masa se volvieron refugiados por todo el planeta. La mayor parte se podía encontrar en Rusia y la Unión Soviética, y en Grecia, y posteriormente en Alemania, los EUA, Canadá y Australia. Han sido necesarios muchísimos años para que pidiesen recuperar su identidad y memoria históricas. El asesinato masivo de los griegos del Ponto, Tracia y Jonia-Asia Menor fue un crimen innegable, un crimen que el mundo entero conoció después de un período inicial de silencio. Turquía, los Jóvenes Turcos y los kemalistas organizaron e implementaron el genocidio de las poblaciones griegas nativas, desde 1914 hasta 1923.

Aún así, el estado turco niega el Genocidio de estas poblaciones y distorsiona la realidad al tratar de librarse de su gran responsabilidad. La política de reacción de Turquía frente al tema del genocidio contra las poblaciones indígenas continuamente usa la misma excusa: la amenaza griega y armenia contra el Imperio Otomano, el estado de los Jóvenes Turcos, y el orden establecido por Mustafá Kemal.

Consecuentemente, los Griegos, Armenios, Asirios y otros, desde 1908 hasta 1924 sufrieron el exterminio y persecuciones. De esta forma se cometieron el asesinato en masa y el desarraigo de las poblaciones históricas de su tierra natal. Esa fue de hecho la “solución final” para el problema griego y armenio. Fue la “solución final”, fueron los primeros genocidios del siglo 20, y como no hubo ningún tipo de castigo, fueron seguidos por el Holocausto. “Quién recuerda a los Armenios?”, dijo Hitler mientras planeaba su propia “solución final”, y fue él mismo quien reveló el tema del Genocidio Griego, solo para evitarlo posteriormente en Constantinopla, Imbros, Ténedos y Chipre.

Casi un siglo después, la política turca de negación del genocidio no ha cambiado en nada, al menos en lo que concierne a los políticos y gobiernos turcos, aunque en los últimos años cada vez más personas en Turquía tratan de denunciar la verdad histórica.
El estado actual no permite que estas opiniones disidentes sean oídas, o tiende a criticarlas o suprimirlas por todos los medios posibles, como el asesinato del periodista Armenio Hrant Dink en el 2007.

 “La lucha de la humanidad contra cualquier imposición es la lucha de la memoria contra el olvido”, escribió el famoso autor checo Milan Kundera. Y está totalmente en lo cierto: aunque muchas personas, que no están relacionadas con la humanidad, ignoran los crímenes históricos por razones políticas, financieras y de otros tipos, la humanidad está obligada a enfrentarse a ellas con todas sus fuerzas. Al pasar el tiempo, esto no será más un obstáculo para los griegos y para los pueblos democráticos a lo largo y ancho del mundo, y definitivamente también en Turquía. Todos estos pueblos no olvidarán ni abandonarán esta lucha, porque saben que más tarde o más temprano llegará el momento en que sea impensable negar el Genocidio de los Griegos, y la batalla de la memoria contra el olvido será resuelta. Sólo entonces los pueblos vivirán pacíficamente, verdaderamente hermanados y en amistad, y la luz habrá derrotado a la oscuridad.

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Theofanis Malkidis PhD, es enseñanza en el departamento del lenguaje, de la literatura y de la cultura de los países del Mar Negro, universidad de Thrace, Grecia.
El suyo investiga refiere a Genocidio y a asuntos internacionales en los Balcanes y en el Mar Negro.